La guerra en Ucrania y las batallas en zona urbana

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La guerra urbana ha sido una constante en la guerra de Ucrania desde sus primeras horas. Fuente - Ministerio de Defensa de Ucrania
La guerra urbana ha sido una constante en la guerra de Ucrania desde sus primeras horas. Fuente – Ministerio de Defensa de Ucrania.

En la actual guerra de Ucrania es difícil encontrar una batalla[1] en la que no esté involucrada una localidad de cierta entidad y, con frecuencia, esa zona urbana ha sido el principal objetivo de la misma. El presente trabajo trata de analizar, en términos generales, los aspectos tácticos de las principales batallas de esta guerra, empezando por la gran ciudad de Kiev, principal objetivo ruso de la «operación militar especial» que se malogró y, con ella la guerra corta que los rusos pretendían.

Haremos unos esquemas de las formas de ataque y defensa de las ciudades y pasaremos a ver ejemplos como las batallas por Kiev y Járkov, Sievierodonetsk-Lysychiansk y Mariúpol. En los dos primeros casos, el lector deberá tener en cuenta que: 1) si Kiev hubiera caído, la guerra probablemente se hubiera ganado para Rusia en un mes; 2) si, al menos, se hubiera ocupado Járkov, Rusia no hubiera sufrido el fracaso estratégico tan humillante que supuso su retirada del norte y noreste de Ucrania en abril de 2022.

Dicho esto, es necesaria una aclaración adicional antes de pasar al análisis de las batallas: se tardará un tiempo, quizás años, en conocer los planes reales y la ejecución de los mismos por parte de los contendientes. Es por ello que forzosamente tenemos que partir de hipótesis que, en este trabajo, tienen como base informaciones en fuentes abiertas imposibles de contrastar y, en muchos casos, probablemente contaminadas por la propaganda de ambos bandos.

La batalla urbana en Ucrania

A grandes rasgos, la guerra de Ucrania la inició Rusia con el fin de controlar el país para consolidarlo dentro de su área de influencia, con la finalidad última de que fuera un colchón estratégico frente a la OTAN. Todo eso se malogró al no caer Kiev en las primeras horas de la guerra.

Realmente fue una «operación militar especial», no se trató de un eufemismo. Los rusos la emprendieron con la idea de que fuera una suerte de liberación, suponiéndose apoyos de sectores de la población ucraniana en ciudades claves como Kiev y Jarkov, cosa que no ocurrió en la medida que se esperaba. La evaluación de la Inteligencia rusa en este asunto fue un absoluto fracaso.   

Quizás esa idea de «operación militar especial» libertadora, justificó los cortos y limitadísimos fuegos de preparación previos a la invasión, donde intervienen solo unos 100 misiles sobre objetivos militares[2] o claves. Esta insuficiencia nos hace pensar que solo se quería destruir lo imprescindible, no fue una preparación de fuegos al uso para la invasión de un país; también, resulta curiosa la inclusión, en varios de los once ejes de invasión, de unidades policiales para control de la población, como si se previeran solo algunas protestas y no un levantamiento ciudadano como el que ocurrió.

Por último, decir que, quizás, la idea de una «operación militar especial» rápida y con pocas perdidas, es lo que motivó las escasas fuerzas empleadas para la invasión. En buena lógica debieron ser hasta tres veces más.

Un escenario donde son inevitables los combates urbanos

Una de las características de la guerra de Ucrania es que el combate urbano es prácticamente inevitable. Ucrania tiene una imagen de grandes campos de cultivo y masas boscosas, pero la realidad es que, con datos de 2020, el país tenía 36 ciudades con una población entre 100.000 y 500.000 habitantes; cinco grandes ciudades entre medio y un millón de almas; y, tres con más de un millón. Este país tiene a la población concentradas en las ciudades, especialmente al norte y este del país, que son las tradicionales zonas industriales, y donde se han desarrollado las principales batallas.

Al inicio de la guerra, el ejército ruso tenía dos ciudades como objetivos fundamentales: Kiev (2.952.301 habitantes) y Járkov (1.421.125 habitantes), no consiguieron ninguno de los dos, desbaratándose todo el plan inicial tendente a controlar Ucrania.

Después de este fracaso inicial, los rusos se retiraron de todo el norte y noreste de Ucrania; y, posteriormente, de las zonas ocupadas al oeste de Dniéper. Tras ese fracaso estratégico inicial, la finalidad de la guerra se limitó a la ocupación de las regiones de Donetsk, Luhansk y el corredor que une a estas con Crimea, a la par que se mantenía esta península.

Donetsk y Luhansk son dos regiones con una alta densidad de zonas urbanas. Las vías de comunicación del referido corredor están jalonadas por ciudades. Algunas de estas abrazan nudos de comunicaciones claves como: Melitópol (160.657 habitantes con datos del 2001), Berdiansk (124 959 habitantes), Mariúpol (medio millón antes de la guerra), además de un rosario de pueblos y aldeas, a modo de tapones, que jalonan las carreteras de norte a sur (dirección de la ofensiva ucrania de verano de 2023) y de este a oeste (por donde recorre el flujo logístico ruso).

Otra de las características de esta guerra es que los combates y batallas han gravitado sobre localidades menores y zonas urbanas del extrarradio de las grandes ciudades. Por ejemplo, la victoria defensiva ucraniana en Kiev (febrero – marzo, 2022) dependió de los resultados de los combates en Hostomel, Bucha e Irpin y, aunque en esta última localidad los enfrentamientos se extendieron a lo largo del rio de igual nombre, los combates que gravitaron sobre la localidad de Moschun, junto al rio, fueron determinantes.

Además de lo anterior, en ambos bandos encontramos una característica común, propia de naciones civilizadas: la evacuación de la población civil de las zonas urbanas convertidas en escenarios de combate. A grandes rasgos, esta es una diferencia sustancial con otros conflictos, como puede ser el caso de la guerra de la Franja de Gaza iniciada en octubre de 2023, donde el bando más débil, Hamás y otras organizaciones armadas, buscan en la población, y en las infraestructuras civiles, dispersión táctica y protección.

Veamos ahora los esquemas de ataque y defensa que los contendientes han desarrollado en zonas urbanas.

Esquemas de operaciones rusas sobre zonas urbanas

A la vista de los acontecimientos, los casos ofensivos protagonizados por los rusos tendieron a:  

  • El asalto rápido de las ciudades, aprovechando la sorpresa inicial, antes de que la defensa se pueda organizar. Son los casos de los fracasos rusos de Kiev y Járkov y los éxitos iniciales de Melitópol y Jerson.
  • Donde la sorpresa no era posible por la ubicación fronteriza de las ciudades, como Chernígov, o difícil, por la proximidad al frente de guerra (de 2014), como en el caso de Mariúpol, se optó por el cerco, y posterior conquista con el empleo sistemático del fuego y el asalto, sin soluciones de continuidad.

 Posteriormente, con el cambio de los objetivos de la guerra, al ser prácticamente imposible la sorpresa en las regiones de Donetsk y Luhansk, se optó por:

  • Las acciones clásicas de cercar la ciudad ocupando puntos clave en las afueras de la ciudad y estrangulando la logística a modo de invitación al repliegue o la rendición.
  • Si lo anterior no resultaba, proceder al asalto sistemático de la misma con empleos masivos de fuegos y desprecio por las bajas. Es el caso el caso de Bajmut y Sievierodonetsk, sin embargo, la contigua Lysychiansk podemos decir que cayó por envolvimiento.   

Como los casos anteriores provocaron una enorme cantidad de pérdidas humanas y materiales, la tendencia del mando militar ruso es la de cerco con la ocupación de puntos dominantes y claves en los alrededores de la ciudad, antes de iniciar el asalto propiamente dicho. Sospecho que si no se procede así es por presiones del nivel político.

El cerco previo de la ciudad es clave, de forma que, aunque no se trata de un asedio completo, se intenta tener observatorios sobre el conjunto de la ciudad y las rutas de abastecimientos. La idea es la de poder batir objetivos claves y abastecimientos gracias a una observación constante que permita desarrollar fuegos con oportunidad y precisión.  

Por parte de los rusos existe una característica común desde los fracasos iniciales de conquista rápida y por sorpresa, este es el empleo resuelto de su potente artillería.

Las batallas defensivas rusas en ciudades se reducen al caso de Bajmut tras su conquista. El esquema ha sido el buscar una defensa adelantada y en los flancos de la misma que deje a la ciudad libre de la observación contraria y asegure las rutas de abastecimiento.

Tanto en casos de ataque como de defensa, y pese a las posibilidades de obtención de información que dan los satélites y otras plataformas, el observatorio clásico no ha perdido su importancia.

Esquemas de operaciones ucranianas en zonas urbanas

Los ucranianos, que pretenden liberar su territorio de los ocupantes rusos, buscaron desde el inicio la conquista de las ciudades perdidas y no la ocupación de sus ruinas. Por ello se decantaron por la conquista rápida aprovechando el factor sorpresa de una ofensiva. Este puede ser el caso de Kupiansk en septiembre de 2022 y, antes de ello, la toma de Jersón en el verano de 2022, aunque aquí los rusos no plantearon una resistencia en la misma.

En la segunda batalla de Bajmut, iniciada por la ofensiva ucraniana para recuperarla, se ve claramente que se pretende un cerco previo, atacando por los flancos; ahora, la batalla de Bajmut se está decidiendo en sus flancos norte y sur, no dentro del casco urbano.

Para Ucrania, la batalla urbana defensiva ha sido el caso más numeroso y, como veremos en los ejemplos que estudiaremos a continuación, se ha intentado una defensa avanzada para evitar que la ciudad sufra daños innecesarios, así como en los flancos para evitar el cerco y el corte de los abastecimientos.

Cuando ha tenido que llevar al interior de la ciudad, se ha desarrollado una defensa en profundidad, buscando el desgaste del contrario con resistencias sucesivas desde numerosas posiciones que, lógicamente, han terminado arruinado las urbes afectadas por la acción del fuego del contrario.

La batalla por Kiev (24 febrero al 1 de abril de 2022)

Al inicio de la guerra, Kiev era el centro de gravedad clásico del problema a resolver por la «Operación Especial Militar». Es probable que los rusos pensaran en ocupar la capital ucraniana en las primeras 72 horas, pero los acontecimientos no se desarrollaron como se esperaba.

La idea de maniobra rusa sobre Kiev, nos recuerda la exitosa toma de Kabul, Afganistán, en 1979. El paralelismo entre ambas operaciones es estratégico, operacional y táctico.

En el nivel estratégico, en ambas batallas, el objetivo es la capital del país. Se debió pensar que la rápida toma de Kiev, como lo fue la de Kabul, arrastraría a todo el país a la rendición.

En este nivel, las causas del éxito de Kabul fueron el magnífico resultado de las operaciones especiales de inteligencia del KGB[3] y del GRU[4] sobre el aparato político y sobre el mando militar afgano. En el caso de Kiev, el fracaso tuvo mucho que ver con el error de la evaluación de la inteligencia sobre la afinidad de la población ucraniana hacia Rusia y, a diferencia de Kabul, el fracaso de las operaciones especiales sobre elementos aparato político ucraniano.

En Kiev, como en Kabul, estas operaciones especiales consistieron en desplegar equipos, células y agentes dentro del objetivo estratégico (la capital y el poder político en ella) para contribuir al rápido control de la situación política y militar.

En la capital de Ucrania, desde el punto de vista operacional, se trató de situar, de forma rápida y sorpresiva, una fuerza aerotransportada, asaltando el aeropuerto de Kiev-Antonov, y convertirlo en una zona de partida para la ocupación de otros puntos claves en la zona capitalina. Este envolvimiento por la tercera dimensión se completó con otro terrestre con potentes fuerzas acorazas[5] que invadieron el país, algunas de las cuales convergieron sobre la capital.

La táctica general empleada fue la de conseguir, con la máxima rapidez, objetivos importantes como:

  • Puntos claves en las afueras de Kiev que permitieran el control y los accesos a la capital. Esta tarea estuvo a cargo de las fuerzas especiales y las aerotransportadas.
  • Ocupación de puntos claves en el interior de la capital para el control de la misma a cargo de fuerzas especiales con apoyo local quizás movilizado por agentes infiltrados.
  • Contacto rápido de estas fuerzas especiales y aerotransportadas con las fuerzas acorazadas que avanzan por tierra, consolidando lo conquistado física y psicológicamente.

El esquema anterior es en términos generales muy similar al utilizado en Kabul.

Hemos de hacer un alto para ver los aspectos estratégicos de las operaciones especiales de inteligencia relativas a la infiltración de agentes y procedimientos, comparando el fracaso del Kiev (febrero de 2002) frente al éxito de Kabul (diciembre de 1979).

Operaciones especiales de inteligencia en la conquista rápida de una capital

En Kabul, los rusos estaban introducidos profundamente en el aparatado del estado afgano, tanto que un batallón ruso de spetsnaz formaba parte de la Guardia Presidencial[6] afgana. Al ser la eliminación de la presidencia fundamental en el conjunto de la invasión, este punto estaba prácticamente garantizado. En 2022, en Ucrania, los rusos no estaban dentro de los anillos de seguridad del presidente Zelensky.

El aeropuerto de Kabul, como el de Kiev-Antonov, era clave para la llegada de refuerzos, pero en el caso afgano era fácil que lo estuviera con unas pocas fuerzas aerotransportadas. Estas llagaron a Kabul, antes del asalto ruso propiamente dicho, como fuerzas aliadas, no como enemigo; por el contrario, en el caso de Ucrania, el aeropuerto hubo que tomarlo por asalto aéreo con oposición y sin sorpresa, como veremos más adelante.

En 1979 los rusos consiguieron la sorpresa en Afganistán porque la entonces URSS (la Rusia socialista) era el garante del gobierno comunista afgano, pero al descubrir el KGB un cambio de rumbo en el mismo, se optó por traicionarlos antes de que estos lo hicieran. Para los afganos era muy poco probable que los rusos les traicionaran, aunque ellos pensaran en hacerlo.

Los rusos consiguieron engañar a los afganos completamente, no fue el caso en Kiev y del resto de Ucrania. En este país, parece que se supuso un sentimiento a favor de Rusia de la población ucraniana. No sabemos si el error de esa evaluación fue del GRU (inteligencia militar rusa) o el SVR (inteligencia exterior del estado), o de los dos. Parece que, en el conjunto de Ucrania, los políticos, los funcionarios, los grupos de poder económicos fuertemente asociados al estado y sectores hegemónicos dentro del mismo, y en general la sociedad civil, cerraron filas mayoritariamente contra el invasor; sin embargo, los indicios de los procesos de infiltración son numerosos, como lo demuestran las posteriores destituciones y encarcelamientos de los altos funcionarios y saneamiento de sus agencias. Los más significativos, presuntamente, fueron el jefe del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) [7]Ivan Bakanov y a la fiscal general Iryna Venediktova detenidos a mitad de julio de 2002[8].

Con esta digresión queremos señalar la importancia y complejidad de operaciones de inteligencia que tienen como finalidad ultima el control de las instituciones del poder de un centro de gravedad, que en el caso de Kabul fueron un éxito legendario, pero en el de Kiev un rotundo fracaso. Pero volvamos al asunto que nos ocupa.

El asalto aéreo al aeropuerto de Kiev-Antonov

El primer combate significativo de esta batalla de Kiev fue el asalto aéreo helitransportado sobre el aeropuerto Antonov en Hostomel, a solo 35 kilómetros del centro de la capital. El asalto fracasó por la falta de sorpresa, este fallo hizo malograr toda la estrategia de la guerra. Veamos por qué.

Sobre las 0400[9] se iniciaron los fuegos operacionales rusos por toda Ucrania. Entre otros muchos objetivos, uno fue la Base Militar 3018 pegada al aeropuerto Kiev-Antonov en su parte sur. Cayó un solo misil sobre una explanada vacía. Un segundo impactó, por error, fuera del mismo en una zona residencial.

¿Qué sentido tenía atacar con un solo misil convencional (o dos) la Base 3018 unas siete horas antes de que se iniciara el asalto aéreo ruso al aeropuerto a solo unos metros de la misma? ¿Fue un error de coordinación entre las fuerzas aerotransportadas y las estratégicas encargadas de los misiles? No lo sabemos, pero es evidente que la sorpresa del asalto aéreo se perdió.

La Base 3018 estaba sin sus unidades habituales, solo quedaban elementos sueltos para los servicios del acuartelamiento. Tras el abrupto despertar por la explosión del misil, unos 200-300 hombres personal logístico, oficinistas, en tránsito, etcétera, de la 4ª Brigada de Reacción Rápida de la Guardia Nacional[10] , que tenían la base como cuartel, improvisaron una defensa perimétrica del aeropuerto y de sus puntos claves.

 Pasada las 0600 horas del 24 de febrero, los puntos fundamentales del aeropuerto estaban defendidos. La improvisada defensa disponía de unos pocos misiles portátiles antiaéreos y de un vetusto cañón antiaéreo ZU-23-2 (cañón doble de 23 mm) y unos pocos blindados. Después llegarían elementos de la 1ª Brigada de Operaciones Especiales y de una unidad antiterrorista, muy instruidos, pero con armas ligeras. Todo esto nos indica que no hay un plan previo de defensa de este importante objetivo y, si lo había, no existían fuerzas que lo materializaran.  

Sobre las 1100 horas de ese 24 de febrero, aparecieron sobre el aeropuerto Kiev-Antonov los helicópteros de ataque rusos del escalón de asalto helitransportado, estos son seguidos por los de transporte de tropas que se ven sorprendidos por el fuego de la improvisada defensa. La acción de los misiles antiaéreos portátiles ocasionó sensibles bajas entre los helicópteros. Las tropas de asalto aéreo rusas pasaron de un ataque por sorpresa a otro de asalto sobre una zona de aterrizaje hostil.  

En los asaltos aéreos helitransportados, en tanto los helicópteros de ataque saturan con sus fuegos las posiciones a asaltar y suprimen las defensas, la infantería helitransportada debe aterrizar en zonas no batidas. Esto es posible por las acciones previas de un escalón avanzado de desembarco. Este debe reconocer sutilmente las zonas de aterrizaje y el objetivo y, además, orienta a los helicópteros de transporte señalizando discretamente esas zonas de aterrizaje relativamente seguras. Este escalón debe infiltrarse previamente sobre la zona objetivo de forma sutil. Probablemente no hubo escalón avanzado, pues hubiera detectado la activación de la defensa por el personal de la alarmada (sin necesidad) Base 3018. Si hubo escalón avanzado, o no informó o, si lo hizo, el mando ruso decidió realizar un asalto heroico. Realmente no tenía alternativa.

 Las zonas de aterrizaje de los helicópteros de transporte de tropas pueden ser las bases de partida para, sin solución de continuidad, cerrar sobre sus objetivos asaltándolos, este movimiento se hace aprovechando los fuegos de supresión de los helicópteros de ataque.

A juzgar por las declaraciones de testigos y videos en fuentes abiertas, la situación debió ser confusa.

Los helicópteros de ataque, quizás sorprendidos por la defensa aérea, no parecen ser muy selectivos en sus objetivos; así, atacan el área de embarque del aeropuerto, a los aviones que allí están estacionados y a los depósitos de combustible. Lo que tiene poco sentido si se quiere aprovechar el aeropuerto.

Los helicópteros de transporte están demasiado tiempo en «tráfico aéreo» (dando vueltas) antes de aterrizar en sus zonas, quizás por la inesperada defensa en tierra.

Al poco, el escenario se llena de humo, probablemente por el ataque a los depósitos de combustible del aeropuerto y por los aviones ucranianos que son destruidos en las áreas de embarque[11]. Este humo no debió ser muy útil al jefe del componente aéreo del asalto.

Parece ser que un primer grupo ruso, quizás dos compañías de infantería de asalto aéreo (poco más de 100 militares en total) aterrizó valientemente en zonas batidas. Un segundo grupo, más numeroso, aterrizó al noreste del aeropuerto, sin estar batidas sus zonas de aterrizaje, es posible que con la misión del aislar el aeropuerto. Es probable que estas fuerzas fueran dos grupos tácticos reducidos de las 31ª y 11ª brigadas de Asalto Aéreo de la Guardia.

Desembarcadas las tropas de asalto aéreo rusas, en el aeropuerto hay reñidos enfrentamientos en puntos concretos el mismo, como en la zona de la torre de control. Ciertamente, los oficinistas, personal de servicio, etc., de la base 3018 no fueron rivales para las muy adiestradas tropas de asalto aéreo rusas, por lo que a las 1300 podemos decir que los rusos controlan el aeropuerto. Los defensores ucranianos supervivientes se retiraron hacia Hostomel, posiblemente hacia su Base 3018.

Mientras esto se produce, desde la base aérea rusa de Pskov, 18 IL-76 volaban hacia el aeropuerto Kiev-Antonov. Se trataba de un aerotransporte de unos 1000 soldados de las fuerzas aerotransportadas (las VDV[12]) con vehículos blindados cadenas BMD-3. Este aerotransporte fue suspendido en pleno vuelo, al parecer después de tener sensibles bajas por la acción antiaérea de los ucranianos, un indicio de que el aeropuerto no estaba realmente controlado. Estas tropas aerotransportadas aterrizaron en Bielorrusia y se incorporaron por tierra a las operaciones, evidentemente con considerable retraso, quedando anulada su misión principal que, previsiblemente, debió ser la de desplazarse rápidamente a objetivos claves del conjunto urbano de Kiev,  contactando con los equipos locales y de operaciones especiales infiltrados, en tanto los grupos tácticos de asalto  antes mencionados,  de las  31ª y 11ª brigadas de Asalto Aéreo, esperaban en el aeropuerto la llegada de las  fuerzas acorazadas. Estas se desplazaban a toda velocidad, por tierra, desde la cercana frontera de Bielorrusia.

En tanto todo esto ocurre, los ucranianos no están inactivos. La 72ª Brigada de Infantería Mecanizada fue alertada y dirigida hacia Hostomel, junto con la Brigada de Asalto Aéreo 80º[13] y 95ª Brigada Mecanizada, de forma que elementos de estas unidades van llegando y aíslan el aeropuerto defendido por las escasas tropas VDV rusas que lo han asaltado.

Sobre las 1530 horas el aeropuerto, ocupado por las VDV, está cercado por los ucranianos.  Desde el momento en que la artillería de la 72º Brigada Mecanizada ucraniana despliega, la suerte del aeropuerto está echada. Esta artillería hace destrozos en la pista, a estos fuegos se unen los fuegos aéreos de los SU-24 ucranianos, este último detalle nos indica que los rusos están realizando una operación de desembarco aéreo sin, al menos, superioridad aérea local. Parecía imposible que Rusia no consiguiera esa superioridad en esta guerra, pero así ha sido.

Las defensas antiaéreas ucranianas han sido muy eficaces. Las rusas también. Perece que los ucranianos derribaron 75 aviones (Garamone. 2023) antes de que los rusos comprendieran que no podían seguir a ese ritmo de bajas y cambiaron las tácticas. Muchos de los derribos fueron por misiles portátiles disparados desde el hombro de soldados.  

Los ucranianos, con apoyo artillero y de sus helicópteros Mi-24, atacaron desde varias direcciones y, sobre las 2100, el aeropuerto, ya destrozado, volvió a estar en manos ucranias.

Entretanto, las fuerzas rusas acorazadas siguieron avanzando a toda velocidad en dirección a Kiev desde el noroeste y desde el este. Hay voladuras de puentes que obligan a los rusos a realizar pasos de ríos con medios discontinuos y resistencias como la de Ivankiv, que retrasan el avance, proporcionando a los ucranianos tiempo  para la organización del terreno y acumulación de fuerzas en el conjunto urbano de Kiev; también fue clave la defensa ucraniana  en Chernígov al noreste,  donde resistieron  la 1ª Brigada Acorazada ucraniana y otras unidades, privando a los rusos de ese importante nudo de comunicaciones y ganando tiempo para reforzar la defensa de la capital.

Los rusos pasaron con rapidez los diferentes obstáculos en la zona de avance noroeste y, en la madrugada del 25 de febrero, consiguieron contraatacar sobre el aeropuerto Kiev-Antonov con grupos tácticos mecanizados, volviendo este a cambiar de mano, pero ya es tarde.  En este día, la operación de invasión rusa dejó de ser especial para convertirse en ordinaria, donde los rusos harán valer su enorme potencia de fuego, que es su principal baza, cosa que hasta el momento no habían hecho.

En la mañana del 26 de febrero llegaron a la zona del aeropuerto las primeras tropas rusas procedentes de Bielorrusia y los ucranianos se retiraron hacia la línea defensiva del rio Irpin.  

Las ciudades de las afueras de Kiev sirvieron para retrasar el avance ruso sobre la capital. El 27 de febrero los rusos no habían podido ocupar ni Hostomel, ni Bucha, ni Irpin (ciudad), por lo que los accesos al interior de Kiev por el oeste están cerrados. En este momento, hubiera sido una solución fijar a los rusos en el rio Irpin y envolver la capital por el sur, pero las fuerzas rusas son escasas para esa maniobra.

Los rusos ya tienen en liza la 76ª División de Asalto Aéreo de la Guardia, la 31ª Brigada de Asalto Aéreo de la Guardia, la 155ª Brigada de Infantería de Marina y la 36ª Brigada de Infantería Mecanizada de la Guardia.

Por su parte, los ucranianos tienen en Makariv su 14ª Brigada Mecanizada. Esta logra detener a la 37ª Brigada Mecanizada rusa gracias al apoyo aéreo de los Mi-8 de la 16ª Brigada de Aviación ucraniana; también, los ucranianos tienen a la 95ª Brigada de Asalto Aéreo esta desplegó, sensiblemente, al norte de la M-06, una autopista de acceso a Kiev por el oeste. La 95º Brigada de Asalto Aéreo fue capaz de detener a la 5ª Brigada Acorazada rusa que intentaba flanquear por el oeste la ciudad de Hostomel, en cuyo interior se estaba combatiendo.

Aeropuerto de Hostomel. Fuente - Google Maps
Aeropuerto de Hostomel. Fuente – Google Maps.

El 27 de febrero, en tanto unidades rusas luchaban en Hostomel, otras, igualmente rusas, se infiltraron hacia las ciudades de Bucha e Irpin. En el centro comercial Giraffe, de esta última localidad, se iniciaron los enfrentamientos. Tropas mecanizadas rusas, probablemente de la 76ª División de Asalto Aéreo de la Guardia, avanzaron en columna por la carretera, como si de un desfile militar se tratara, sufrieron sensibles bajas por los misiles contracarro y lanzagranadas contracarro donados por los países de la OTAN.  

El 28 de febrero, la aviación rusa hizo acto de presencia de forma contundente, apoyó a las fuerzas rusas que avanzaban sobre Makariv, Bucha e Irpin, pero tuvo sensibles perdidas por los misiles antiaéreos portátiles ucranianos.  En este día 28 se combatía por el control de Hostomel y los rusos presionaron hacia el rio Irpin. Los ucranianos volaron los puentes sobre ese rio y la 72ª Brigada Mecanizada ucraniana se estableció en defensiva teniendo el rio como obstáculo principal. Esta 72ª Brigada Mecanizada garantizó, desde una posición sólida gracias al rio, el cierre de los accesos por el oeste y noreste de la capital. La localidad de Irpin se transformó en un tapón sobre la E343 que es, en la práctica, una prolongación de carretera de Bucha y Hostomel. La defensa de esta localidad fue la clave del cierre de los accesos por el oeste de la capital.

Tras duros enfrentamientos, el 5 de marzo los rusos lograron controlar Hostomel y presionaron hacia la ciudad de Irpin. Frente a la 72ª Brigada Mecanizada ucraniana, los rusos desplegaron grupos tácticos de la 76ª DAA de la Guardia, de las 198ª y 106ª Divisiones Aerotransportadas de la Guardia y de la nombrada 155ª Brigada de Infantería de Marina, unidad que emplearán como elemento de asalto para cruzar el rio Irpin, cosa que hizo con éxito el 6 de marzo.

En los combates para el cruce del rio Irpin, los rusos tuvieron considerables apoyos de fuego de la artillería, de la aviación y de sus helicópteros de ataque, pero la defensa antiaérea ucraniana les ocasionó sensibles pérdidas.

La artillería ucraniana provocó considerables bajas actuando sobre las concentraciones de fuerzas rusas y sobre los diferentes puentes tendidos por los rusos sobre el Irpin. No obstante, las tropas rusas, pese a las pérdidas, valientemente consiguieron una cabeza de puente en Moschun; además, el 7 de marzo, los rusos lograron controlar la localidad de Irpin, al otro lado del rio y, sin solución de continuidad, las VDV se infiltraron en los bosques al norte y sur de esa localidad. Las tropas rusas, a base de valor, intentaron arreglar el desastre inicial, pero serán pocas y se desgataban, en tanto que la ucranianas se incrementaban.

El 8 de marzo, elementos de operaciones especiales ucranianos volaron la presa de Dymar[14] del Irpin, rio arriba. La riada provocada destruyó todos los puentes tendidos por los rusos, dejando aislada la cabeza de puente en Moschun. Fue un buen golpe. La 72ª Brigada Mecanizada ucraniana, junto con la 114ª Brigada de Defensa Territorial[15]  y fuerzas de operaciones especiales, contratacaron con éxito. Pocas unidades rusas pudieron escapar de Moschun.  Como contrapartida, el 12 de marzo lo rusos ocuparon Bucha.

Entretanto, los rusos han logrado flanquear Makariv por el este y alcanzar la M-06. Esta localidad estará muy disputada a lo largo del mes de marzo. Los rusos llegaron a controlar Havronschyna, al noreste de Makariv, hacia la M06 ocuparon Kolonshshyna y Berezivka como punto más avanzado sobre la referida M06; también controlaron Severynivka al sur de esa vía; más al oeste, Kopylin y Motyzhyn, pero los ucranianos resistieron valientemente en Makariv y, aunque luego caería, evitó el control ruso de la importante vía M06-E40 en momento decisivo.

El 24 de marzo los ucranianos vuelven a tener la defensa de Kiev en el Irpin. En el oeste de la capital los ucranianos han vencido.

En el este de Kiev, al poco del inicio de la invasión, los rusos quedaron atrapados en combates urbanos en Zalissya y en Brovary, en Ploske al norte de la H07 (Sumy-Kiev) e incluso en Nova Basan, más al este sobre esta autopista H07. Además, tuvieron problemas logísticos ya que fueron incapaces de tomar Sumy, quedando en precario el abastecimiento logístico de las fuerzas que avanzaban hacia a la capital por el este.

La batalla de Kiev
La batalla de Kiev. Fuente – Elaboración propia.

En los combates urbanos, los ucranianos recurrieron a las emboscadas contracarro gracias a la cantidad de lanzacohetes y misiles contracarro portátiles en mano de la infantería; también, gracias a los drones que fueron capaces de obtener información sobre la ubicación de los rusos, por lo que la artillería Ucrania, pese a ser mucho más reducida que la rusa, fue más eficaz al disponer de inteligencia sobre los objetivos.  

El 22 y 24 de marzo, los ucranianos contraatacaron, primero en Marakiv e Irpin al oeste de la capital; después, al este en Velyka Dymerka a unos 16 kilómetros de Brovary. Antes de que el mes terminara, se había impuesto la determinación de los defensores ucranianos de Kiev.

El 28 de marzo, los ucranianos recuperaron Makariv y Motyzhyn al sur de la M06. En ese día los rusos perdieron la batalla por Kiev y, el 29 de marzo, Rusia anunció que se retirarían, cosa que harán con notable eficacia en cuatro dias, minando los ejes de retirada. También lo harán de Chernígov y Sumy.

El 2 de abril el ministerio de defensa ucraniano dará oficialmente la región de Kiev como reconquistada.

La lección más importante de esta batalla es que faltó la sorpresa y la rapidez es necesaria en la toma de objetivos claves como el aeropuerto Kiev-Antonov en Hostomel y, posteriormente, los de la capital; al no poder controlar y mantener abierto el aeropuerto, fue imposible la llegada por aire del escalón de refuerzo aerotransportado con las unidades paracaidistas mecanizadas. Si estas hubieran llegado a tiempo, se hubieran presentado en la capital, dando moral e iniciativa a la supuesta quinta columna rusa dentro de la capital.

 Al fracasar el plan inicial de las VDV, el mando ruso optó por una batalla tradicional, apoyada en la potencia de fuego rusa y la maniobra acorazada-mecaniza, pero las fuerzas eran insuficientes; además, la logística de las mismas fue desastrosa, lo que motivó una parada operacional rusa hacia la mitad de marzo, esta duró hasta el 22 del mismo mes, tiempo que fue aprovechado por los ucranianos para acumular fuerzas y contratacar.

La batalla por Járkov 2022

En la madrugada del 24 de febrero, las fuerzas rusas atravesaron la frontera ucraniana por la región de Bélgorod desde sus zonas de reunión fronterizas ocupadas con la excusa de ejercicios militares. La masa acorazada era teóricamente impresionante: participaban en el avance el 1er Ejercito Acorazado de la Guardia, el 20º Ejército de la Guardia y el 6º Ejército.[16] Al parecer, eran en su conjunto unos 50.000 efectivos, lo que nos hace pensar que dichos ejércitos estaban muy por debajo de los efectivos de plantilla[17]. El objetivo de estas fuerzas era la gran ciudad de Jarkov con sus 1,5 millones de habitantes. En esta población, aunque había segmentos simpatizantes rusos, el intento de 2014 de subvertirlas y separarlas de Ucrania no tuvo éxito. Lo que indica que la población era mayoritariamente hostil a Rusia.  

A las 0500 de mañana hubo un ataque de misiles crucero rusos sobre la base de la 92ª Brigada de Infantería Mecanizada ucraniana, el aeródromo militar de Chuhuiv y otros objetivos militares en toda la región. La eficacia de esta preparación operacional es dudosa y, en todo caso, alertó a las 92ª y 93ª Brigada Mecanizada y a la 40ª Brigada de Artillería que desplegaron en los lugares previstos fronterizos. Más eficaz fue la preparación artillera rusa que aprovechó su gran superioridad sobre las posiciones ucranianas fronterizas y la propia Jarkov a sólo 30 kilómetros de la frontera.

Las referidas 92ª y 93ª Brigada Mecanizada ucranianas y sus apoyos (entre ellos la 40ª Brigada de Artillería se retiraron de la frontera hacia posiciones alternativas, las más de ellas no localizadas por los rusos. Estos cruzaron la frontera sobre las 0600 horas del 24 de febrero, prácticamente sin resistencia. El avance ruso fue muy rápido.  

Los primeros carros rusos llegaron a Tsyrkuny, en las afueras noreste de Jarkov (a solo a 17 kilómetros. del centro de la ciudad) sobre las 10 de la mañana del 24, llegando a la autopista E40 que, junto a la E105, hacen de carreteras de circunvalación de la ciudad, siendo detenido el avance por elementos de la 92ª Brigada Mecanizada ucraniana.

Las fuerzas rusas fueron también interceptadas en otras direcciones de avance. Al final del día 24, las 92ª y 93ª Brigada Mecanizada ucranianas con el apoyo de la 40ªBRACA cerraron las entradas norte de la ciudad causando bajas en las vanguardias acorazadas rusas. Se sucedieron las emboscadas ucranianas a los rusos y parece que estos desistieron de su idea inicial de ocupar rápidamente Jarkov.

El 25 de febrero los ataques a la infraestructura de Jarkov se intensificaron. Los rusos emplearon su potencia de fuego sobre los pequeños grupos de fuerzas mecanizadas ucranianas que desplegaban en las afueras de la ciudad con poco éxito. Se incrementó el fuego sobre la ciudad, quizás con la finalidad de quebrantar la moral de la población civil. No se consiguió. Los bombardeos sobre Jarkov seguirán durante días consiguiendo, probablemente, enardecer la moral ucraniana. A las dos semanas de iniciada la invasión, gran porte de la población de Jakov está armada, muchos están en las unidades de voluntarios de las Brigadas de Defensa Territorial 113 y 127, con misiones de defensa del perímetro exterior y de seguridad en el interior.  

Con todo, la falta de fuerzas por parte Ucrania hace que la defensa de la ciudad tenga grandes vacíos por los que las fuerzas rusas avanzan. Así, entre las localidades de Shestakov y Kuturivka, un subgrupo táctico mecanizado ucraniano (una compañía mecanizada reforzada con dos carros T64), interceptó un convoy de fuerzas antidisturbios del OMON (pensados para mantener en orden en la capital ocupada), estos iban en camiones juntos con otros vehículos logísticos, los ucranianos destruyeron más de 25 camiones en poco tiempo. Detalle que indicamos para que el lector se haga una idea de las tácticas ucranianas empleadas y la desorganización del avance ruso.

Al parecer, existía dentro de Jarkov equipos de sabotaje y subversión rusos infiltrados antes de inicio de las hostilidades. Estaba previsto que a estos se les unieran varias compañías de la 2ª Brigada Spetsnaz de la Guardia (del GRU ruso). Estas compañías tendrían entre 25 y 50 spetsnaz y se infiltraron con vehículos Tigr y camiones en Pyatijatki, Tsirkuni y Dergachi, quizás para ocupar puntos claves de la ciudad, y lugares clandestinos donde había armas y municiones para la población pro-rusa; por lo errático de sus movimientos, también es posible que la finalidad de esta infiltración fuera hacer presencia pretendiendo animar a los pro-rusos y desmoralizar a los patriotas ucranianos. El caso es que estas unidades rusas infiltradas fueron atacadas.  Las partidas de comandos de la 2ª Brigada Spetsnaz de la Guardia rusa fueron atacadas por elementos de la 92º Brigada Mecanizada y del Regimiento «Freikorps»[18] ucranianos.

Un ejemplo de estos ataques, para hacernos una idea de los enfrentamientos, puede ser el protagonizado por de elementos del «Freikorps», junto con otros del ejército y la policía, contra una fuerza de spetsnaz de 4 Tigr en una escuela que, al parecer, era una base clandestina para el levantamiento de la población partidaria de Rusia.


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  • Francisco Jiménez Moyano

    Es oficial del arma de Infantería por la Academia General Militar de Zaragoza, egresando como teniente en 1981.

    Ha estado destinado en el 1er Tercio de La Legión, Brigada Paracaidista, Regulares de Melilla, Regimiento Príncipe nº3, y en el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas; también fue profesor de la Escuela de Guerra del Ejecito y del Centro Superior del Estudios de la Defensa (Madrid). Pasa voluntariamente a la reserva en 2012 con en el empleo de teniente coronel.

    En su actividad civil, fue director del Campus Internacional para la Seguridad y la Defensa (CISDE) y posteriormente fue director de Red Team Ciber Warfare Systems, empresa española dedicada a consultoría (Sevilla); también trabajó en desarrollo de negocio e inteligencia y seguridad en apoyo a diferentes empresas en España y EE.UU.

    Ha publicado dos libros sobre temas de inteligencia (2012 y 2019) y en 2023 otro sobre táctica.



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