Muere el periodista y escritor Antonio Burgos, el costumbrista que invent Sevilla

0
28


Actualizado

Columnista y articulista de EL MUNDO durante muchos aos, fue un referente del mejor periodismo espaol a caballo entre dos siglos

Antonio Burgos en 2005.
Antonio Burgos en 2005.CARLOS MRQUEZ

Dentro de la cofrada de los costumbristas hispalenses (que no son exactamente los sevillanos) existe desde siempre, aunque esta eternidad pueda haber nacido, igual que el Juan Belmonte de Chaves Nogales, esta misma maana, o como mucho antier, la conviccin -por supuesto elevada a categora de dogma- de que Sevilla no puede ni debe cambiar porque est hecha y terminada de una vez y para siempre desde hace siglos, igual que el Buenos Aires al que Jorge Luis Borges consideraba “tan eterno como el agua y el aire”, y cuya fundacin (mtica) tena por un cuento, porque en su memoria no era concebible un instante del tiempo en el que su ciudad, que en este caso es como decir su destino, no hubiera existido.

Al igual que el escritor argentino, en el que se cruzaron las estirpes de los hroes de la independencia y una saga britnica, el sable y la biblioteca, Antonio Burgos Belinchn (1943-2023), escritor y periodista, costumbrista mayor de la orden de la Sevilla Eterna, que esta maana ha muerto con 80 aos de edad en un hospital blanco, que es el verdadero color de la muerte, invent su estirpe -la confluencia entre un padre sastre y una madre zapatera, instalados en el barrio de El Arenal de Sevilla, con races en El Viso del Alcor-, configur un personaje (el hombre de El Recuadro, la seccin del diario Abc donde comenzara a publicar sus artculos, que despus trasladara a Diario 16 y a EL MUNDO) y termin inventndose, en contra del primer mandamiento del propio gremio que presida, una ciudad imaginaria -la Sevilla inmutable- que casi toda su generacin todava tiene por verdadera y que, como cualquier creacin literaria, slo existe en la prosa de sus libros y la tinta de sus artculos.

Nio sonmbulo de la posguerra, educado por los jesuitas, reportero en la Baja Andaluca del quejo de los aos sesenta, dej, adems de dos novelas –El contrabandista de pjaros, Las cabauelas de agosto-, ensayos sobre cultura –Andaluca Tercer mundo?-, guas sobre la historia ntima de Sevilla, y miles de artculos, escritos con su nombre o bajo el seudnimo (machadiano) de Abel Infanzn, que us primero en la versin sevillana del viejo peridico de los Luca de Tena y ms tarde resucitara en la edicin andaluza de EL MUNDO, en la seccin La Ese-30. Tambin lega una larga corte de imitadores, carentes de los registros de su escritura y de su talento para innovar en la prensa del tardofranquismo. l lo hizo durante un tiempo desde un slido conocimiento de la tradicin -se licenci en Filologa Romnica antes pasar por la Escuela de Periodismo-, siguiendo la senda de articulistas como Larra, Cavia, Azorn, Camba, Gonzlez-Ruano o Manuel Alcntara, y gracias a la introduccin de una voz oral, de inspiracin popular, aunque embridada por el artificio, en la prosa de unos diarios que se caracterizaban por el oficialismo, el decoro y la falta de libertad de la censura.

La vitalidad de sus artculos y la hbil seleccin de los asuntos -la destruccin de Sevilla, la conciencia regional, los tipos y personajes del mezzogiorno andaluz- dispararon su fama y le concedieron el privilegio de administrar -casi en rgimen de monopolio- el prestigio social de la Sevilla oficial. Burgos escriba sobre personas concretas como sistema para distinguirse de sus iguales -los orgenes eran un sambenito en la Sevilla de la posguerra, muy cerrada sobre s misma- administrando, segn conveniencia, indistintamente, el elogio y la pulla. Nunca fue un columnista de ideas ni un escritor de pensamiento. Tampoco, en el sentido estricto del trmino, un intelectual, aunque profesara -lo demostr durante su exilio en Suiza tras ser amenazado por ETA- un firme compromiso con la libertad y el andalucismo ms temprano.

Su registro mayor, sobre todo, era el sentimental. Ninguno de sus imitadores ha logrado su dominio del lenguaje, cuya gnesis est en su predileccin por la poesa. El primer libro que public, de hecho, fue un poemario: Palabra en el vaco (1962). Expresividad, memorialismo lrico, dominio mtrico, efectismo, populismo y epifana. La frmula tuvo un indudable xito en la Sevilla de finales del franquismo y principios de la democracia, con la correspondiente proyeccin en la prensa madrilea, pero despus de su tormentosa salida del diario Abc -su casa periodstica de toda la vida, tras pasar por el diario Informaciones de Andaluca y colaborar con las revistas La Codorniz,Triunfo o Cuadernos para el dilogo- , de donde fue despedido siendo subdirector por un conflicto con el entonces director, Francisco Gimnez Alemn-, se convirti en su singular marca personal. En su fondo de comercio.

Burgos, que hasta entonces haba sido un periodista de redaccin, forjado entre las rotativas, los cajistas y aquellos telfonos descomunales con los que se levantaba el mundo y se hacan los peridicos, descubri las ventajas del ejercicio liberal -por cuenta propia- del oficio y retom su tarea como escritor, sin atarse a nadie ms que a l mismo. Tard mucho tiempo en ser pregonero de la Semana Santa de Sevilla, sobre la que ya haba escrito absolutamente todo cuando la oficialidad lo convoc en el atril del Teatro de la Maestranza. Practic (sin contencin) su condicin de btico confeso, taurino -secta currista– y gaditano de adopcin.

Su columnismo crepuscular, frvolo ante lo trascendental y solemne con la ancdota, nunca dej de tener lectores, aunque su influencia menguase mientras se sucedan los homenajes y los galardones, como el ttulo de Hijo Predilecto de Andaluca. Ninguno equiparable a su consagracin como poeta popular en su condicin de autor de las Habaneras de Cdiz, compuestas con Carlos Cano. Aquel nio del Portaceli, con pantalones cortos y muslos desnudos que coga en el andn de la Plaza Nueva el autobs -matrcula SE-21818- para ir al colegio con su amigo Jos Ramn Fernndez Surez, nunca hubiera soado con tan alto honor. Inventarse a Cdiz y a Sevilla. Y ser, a su vez, inventado por ambas.



Source link

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here